La salud emocional de tu perro




Todos los que tenemos perros sabemos que podemos condicionar su estado emotivo: si estamos alegres, motivados y entusiastas nuestro perro se alinea rápidamente con ese estado emotivo nuestro. Si estamos estresados, con depresión, falta de motivación, conflictos familiares etc., nuestro perro también se alinea con nuestros estados emotivos negativos. En este último caso a menudo no nos damos cuenta de ello porque cuando estamos en un estado emotivo negativo nuestra energía disminuye y disminuye la atención que prestamos a nuestros perros.


Actualmente estamos viviendo una situación muy especial, la cuarentena nos está poniendo a prueba, nuestras emociones están más a flor de piel que nunca; el miedo, la incertidumbre, el estrés, las limitaciones físicas, la preocupación constante por no infectarnos, la soledad, nos están haciendo vivir en un estado de alerta emocional permanente.


¿Qué repercusión tiene esta situación en la vida emotiva de nuestro perro y qué consecuencias puede tener en un futuro próximo?


Quizás nadie lo sepa con exactitud y una respuesta definitiva la tendremos probablemente cuando todo esto haya pasado ya. Lo importante ahora es saber qué puedo hacer para mejorar mi día a día emocional y con ello reducir el daño que causamos a nuestros perros con nuestros estados emotivos negativos.


Algunas claves: